lunes, 9 de mayo de 2016

El Golpe de Timón de América Latina



Ya han pasado casi dos décadas que América Latina decidió ser dueña de su destino y dar pie a una serie de gobiernos progresistas y de izquierda que vinieron a reivindicar las luchas y los ideales de nuestros ancestros ante las diversas intervenciones y dictaduras que mellaron los valores de justicia e igualdad al cual estuvieron negados desde la conquista hasta nuestros días, sin embargo en los últimos años esta situación está cambiando y la derecha está recuperando terreno importante lo que en su momento fueron los bastiones históricos de la izquierda.

Está quedando en el pasado la sólida integración que tenían los distintos países de Suramérica en cuanto a los ideales de izquierda y progresistas que se dieron a comienzos del siglo XXI, teniendo a los presidentes de Venezuela, Brasil y Argentina; Hugo Chávez, Luis Ignacio Lula Da Silva y Néstor Kirchner respectivamente, como la punta de lanza de esta nueva geopolítica que se estaba creando en América Latina para impulsar una nueva comunidad internacional donde se pudiera desarrollar las potencialidades de cada país sin recurrir a las prácticas intervencionistas de Estados Unidos y sus países aliados. No obstante, los tiempos han cambiado y ese giro a la izquierda que dio América Latina que se creía irreversible ahora está dando signos de debilitamiento por razones muy disimiles.


El látigo de las urnas

Uno de los aspectos que define la democracia de cualquier país es el sufragio, el poder que tiene la gente de elegir personas para que los representen en las distintas instancias de la vida política de un país o elegir el cambio de diversos aspectos en su legislación para su beneficio; el sufragio le da legitimidad a los actores políticas, ya que dependerá de su aprobación o desaprobación continuar detentando el poder mediante el voto; sin embargo, esta practica democrática puede servir en un llamado de atención al gobierno, ya sea por haber tomado malas decisiones o no prever la conciencia como prioridad en la construcción de un nuevo modelo político y social.

Analizaremos tres casos: 

En Argentina, se llevaron a cabo las elecciones presidenciales entre el candidato del partido de gobierno, Daniel Scioli, y el candidato de la oposición, Mauricio Macri; quedando este ultimo electo como presidente de Argentina, dándole fin a la era del Kirchnerismo y dando pie a un gobierno de derecha en manos de un empresario que fue férreo opositor a las políticas del Gobierno del expresidente Néstor Kirchner y de su predecesora, Cristina Fernández de Kirchner; lo cual resulto de la poca fiabilidad que se tenía sobre el candidato del oficialismo y el continuo ataque de los Fondos Buitres que pretenden desfalcar a la nación, dando una vuelta a las políticas económicas y sociales que allí se gestaban.

También ocurre en Venezuela un revés electoral a la “Revolución Bolivariana” cuando se hacían las elecciones para los diputados de la Asamblea Nacional, siendo esta la segunda elección directa a nivel nacional más importante, después de la elección del Presidente de la Republica, donde la oposición obtuvo una mayoría abrumadora frente a los candidatos de gobierno en una relación de 109-54, lo cual da un claro contrapeso de poder entre el Ejecutivo y el legislativo. La falta de políticas publicas para solucionar los problemas económicos con contundencia, sumado a la situación de acaparamiento y especulamiento de productos por parte del empresariado privado en lo que respecta a distribución y manufactura, produjo el resultado en las urnas que pone en una situación muy difícil al gobierno en cuanto a las decisiones que deberá afrontar para sortear esta nueva realidad legislativa.

En Bolivia, el Presidente Evo Morales sufrió una derrota electoral de relativo impacto, ya que realizo una consulta popular para poder reformar la constitución y así poder ser reelecto para un nuevo periodo presidencial en 2020 y esta fue rechazada por el pueblo boliviano, el cual veía con temor que esta nueva reelección no permitiera que el partido oficialista, El Movimiento Al Socialismo (MAS), renovara sus liderazgos y se estancara en una figura única para llegar el poder, lo cual fue mal visto por la izquierda moderada del país, además que la divulgación de un presunto tráfico de influencias hacia su ex pareja Gabriela Zapata, gerente de una empresa china favorecida con millonarios contratos de obra pública, ha dañado la imagen del líder indígena, pase a haberlo negado en múltiples oportunidades.




Para el internacionalista Carlos Romero, estos reveses electorales parten de las diferentes matices que han tenido durante sus años de gobierno y que buscan dar un llamado de atención a esos gobiernos para que retomen su agenda social


“Hay un cuestionamiento de los modelos, pero no es que han cambiado las preferencias. Se ha buscado una alternativa bajo la base del voto castigo. La población siente que esos gobiernos le han fallado, se ha disminuido el proceso de transferencia social. Han perdido el apoyo que tenían, a principios del siglo XXI, estas propuestas”.



El parlamento como arma política

Aunque su data es más lejana que los casos estudiados, es importante analizar aquellos momentos en la historia Latinoamericana donde los poderes públicos, desde su autonomía, han procurado mecanismo para expulsar de forma inconstitucional a los presidentes de turno cuando las decisiones que toman no favorecen sus visiones políticas o democráticas.

Un caso muy conocido fue el ocurrido en el año 2009 en Honduras con el Presidente Manuel Zelaya el cual, mientras intentaba realizar en el país una consulta popular para llamar a una Asamblea Nacional Constituyente, donde El Tribunal Supremo Electoral, la Fiscalía General, la Corte Suprema de Justicia, el Congreso de la República rechazaban dicha propuesta, fue sacado del país, se le abrió un juicio político sobre supuesto cargos de corrupción, los cuales no fueron comprobados y asumió el cargo el presidente del Congreso, Roberto Micheletti; Zelaya intento varias veces volver a Honduras sin tener éxito y las continuas propuestas por el regreso de Zelaya a la presidencia fueron reprimidas por el ejército salvadoreño.

Otro caso que impacto a Latinoamérica fue la destitución del presidente de Paraguay, Fernando Lugo, el cual se le abrió un juicio Político por parte del Congreso Nacional, el cual tenía mayoría el Partido Colorado, férreo opositor al gobierno de Lugo, al conocerse la tragedia que su suscito en Curuguaty, donde varios campesinos que protestaban en la zona fueron desalojados por las fuerzas policiales y se dio un enfrentamiento y murieron 17 personas entre campesinos y policías, lo cual sirvió de pretexto para lograr su destitución; ya que mucha gente asegura que hubo infiltración del Ejército del Pueblo Paraguayo dentro de los campesinos para lograr la confrontación.

Corrupción e Ineficiencia 

En Latinoamérica existen gobiernos que, usando los símbolos de la izquierda para lograr alzarse con el poder, aplican políticas neoliberales que se alejan de las promesas hechas durante su campaña y ponen a la izquierda en una terrible posición para formar futuros gobiernos en dicho país.

Un caso poco conocido es el del presidente de Peru, Ollanta Humala, el cual comenzó su vida política cuando protagonizó junto a su hermano Antauro el levantamiento de Locumba(Tacna), manifestándose en contra del gobierno de Alberto Fujimori. Al asumir el cargo, se fueron dando distintas controversias, como las continuos cambios y renuncias en su gabinete ministerial, el Caso PRONAA donde murieron tres niños intoxicados luego de ingerir alimentos del PRONAA (Programa Nacional de Asistencia Alimentaria) y la ministra de alimentación hizo caso omiso a este caso y las mas resonadas han sido las continuas protestas de los pueblos indígenas y campesinos ante los distintos proyectos de extracción minera (como el Proyecto Tia Maria) que buscan el desalojo y la agravación de terrenos para facilitar la extracción, lo cual crea un impacto ambiental y humano importante, lo cual dará una muy mala señal en las próximas elecciones presidenciales, dándole cierto impulso a la candidatura de Keiko Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori, para ostentar el cargo.También tenemos casos donde presidentes se han visto afectados en casos de corrupción donde su figura o su partido se han visto comprometidos, como es el caso de la presidente Dilma Rousseff, la cual se ha visto afectada ante el descubrimiento de una red de corrupción en altos funcionarios la empresa petrolera estatal Petrobras, donde están afectadas su figura, la del ex presidente Lula Da Silva y El Partido de los Trabajadores, los cuales deben velar el buen funcionamiento de dicha empresa; aunque muchos analistas argumentan que estas acusaciones solo se basan en desprestigiar a la mandataria y su partido como figuras políticas y al ex presidente para evitar un nuevo mandato en las próximas elecciones presidenciales.

Ante estas realidades tan disimiles, continua diciendo Carlos Romero que la izquierda enfrenta en el aspecto económico muchos desafíos, la mayoría de los cuales tienen que ver con el desgaste de sus modelos actuales y la falta de diversificación en sus economías internas que hacen que la crisis se acentue en al actualidad

“El problema es que tienen menos riqueza para distribuir. Y también tienen, evidentemente, más desgaste en el ejercicio de sus gobiernos..., frente a la caída de los precios internacionales de las materias primas, ha dificultado sus niveles de manejo y de gobernabilidad interna”.

Explica también que en muchos casos los gobiernos progresistas no desmontan completamente los aparatos económicos y sociales de los gobiernos anteriores y eso desmejora o perjudica a los modelos emergentes de América Latina

“Las décadas neoliberales dejaron por el piso las economías, las condiciones sociales de vida de la población y al mismo tiempo las capacidades del Estado, las cuales debieron ser restituidas a través de reformas políticas y recuperando la soberanía sobre los recursos naturales. Pero, no han tenido fácil las ecuaciones de poder interno, para avanzar más allá de la explotación de las materias primas. Han enfrentado grandes adversarios internos y externos, con todos los medios en contra. Eso no justifica los resultados en materia económica, pero evidentemente sí tiene mucho peso”.


Los retos de la izquierda

Con los resultados obtenidos en América Latina, los gobernantes y movimientos izquierdistas y progresistas deben revisar profundamente las políticas económicas y sociales que están poniendo en práctica en sus países y que, por el estatismo que muchas veces surge en la estructura Estado-Gobierno, se han desmejorado o han ido decayendo por la corrupción que puede revertir desde adentro las mejoras económicas y sociales que se hayan realizado en los últimos años. Los gobiernos tienen que reflexionar sobre las experiencias vividas en el pasado y las ocurridas en el presente para hacer frente a una derecha que viene fortalecida ante las realidades de los países Suramericanos, donde han usado la demagogia para atraer a un pueblo que se ha visto desatendido ante una izquierda que la burocracia y el triunfalismo los ha encerrado en los claustros de las oficinas y han perdido parcial o completamente la conexión con el pueblo que una vez los llevo a ejercer el poder luego de décadas de dictaduras militares o gobiernos representativos que olvidaban su compromiso con la gente y que ahora ven esos fantasmas renacer entre sus propios partidarios, situándonos en una suerte de alegoría a la novela “Rebelión en la Granja” de Orwell.
Esto lo expresa Luis Quintana, internacionalista y profesor de Geopolítica, el cual al analizar los recientes sucesos que sacuden fuertemente la continuidad de la izquierda en América Latina como fuerza de gobierno, argumenta que una de las causales más importantes de estos hechos ha sido el apego a las viejas prácticas de la izquierda en el siglo pasado que la llevaron a su derrumbe en la década de los 90

“Uno de los aspectos negativos de estas experiencias de izquierda es que han sido muy ortodoxos en sus posiciones políticas y económicas. Han planteado un programa centrado en la estatización y el control de la economía, además de la presunta hegemonía política. Esto ha llevado al resurgimiento del populismo: ofrecer y no tener condiciones económicas que respalden esos ofrecimientos y ese gasto social”. 


Quintana también indica que: “el empoderamiento de la oposición es un elemento clave, pero no basta criticar, denunciar la corrupción y las desviaciones antidemocráticas de estos gobiernos de izquierda, también deben haber propuestas, como pasó en Argentina”. 

La izquierda debe retomar los compromisos que los llevaron a asumir las riendas del continente, no permitir que los errores de la Unión Soviética y la China Comunista se repitan, sino que sean superados y se pueda lograr un bloque de izquierda que atienda con verdadera vocación hacia los sectores que fueron execrados por la “democracia” del siglo XX, tanto desde sus naciones como en el conglomerado geopolítico que se fue construyendo en el siglo XXI con organizaciones como PETROCARIBE, ALBA, MERCOSUR, etc, con el fin de crear un gran bloque de países suramericanos que puedan desarrollarse dentro de sus experiencias económicas, políticas y sociales; si no consolidamos nuestra unidad Latinoamericana, los gobiernos Neoliberales se volverán a instalar en el continente y la izquierda volverá a ser estigmatizada, cual comunismo en el siglo pasado, como gobiernos populistas e ineficaces, perjudicando futuros liderazgos progresistas y convirtiendo al continente nuevamente en el patio trasero de las potencias mundiales.

La Nueva agenda de la Asamblea Nacional

Al transitar libremente por los espacios adyacentes a la Asamblea Nacional se observa un elemento inquietante para cualquiera que cree ciegamente en las supersticiones: varios zamuros sobrevuelan los alrededores del edificio legislativo posándose en la fachada que colinda con la esquina la Bolsa o en la cúpula que se encuentra entre la Esquina de Carmelitas y Padre Sierra, como si buscaran algún aroma a cuerpo en descomposición para saciar su hambre, aunque la alegoría podría ir mas allá y ser el testimonio de que nuevos aires recorren los espacios del palacio legislativo, aunque tal vez no sea el aroma más agradable dado lo ocurrido en los últimos meses.

Ya han pasado 4 meses desde que la Asamblea nacional obtuvo una mayoría opositora, dando una proporción de 109 contra 55 que obtuvieron la coalición del Gran Polo Patriótico, afecto al gobierno, y cada día  dan de que hablar tanto por los diversos incidentes que se dan durante las sesiones o fuera de ellas, como las distintas leyes o proyectos de ley que han sido discutidas y aprobadas en el Hemiciclo, las cuales son analizadas constantemente por el pueblo venezolano para constatar si su actuar legislativo es acorde a las exigencias de la actual crisis existente en el país, o si por el contrario establecen leyes que benefician solamente a sus pares políticos y al empresariado en general, dejando muy atrás las promesas electorales que los llevaron a ganar la segunda instancia de voto directo y universal más importante en el país después del Poder Ejecutivo.

Una Ley para la impunidad
Durante la campaña presidencial, los dirigentes opositores tenían entre sus banderas legislativas la Ley de Amnistía y Reconciliación Nacional, una proyecto para otorgar la liberación a los distintos dirigentes políticos o personas cercanas a la oposición que hayan cometido hechos punibles y que estén cumpliendo su condena en prisión, bajo la premisa de que sería un instrumento para garantizar el estado de derecho al considerar que los presidiarios estaban en la cárcel solamente por pensar diferente al actual gobierno.

Al analizar los distintos artículos que componen esta ley, se demuestra los distintos crímenes que estarán sujetos a la amnistía, siendo especificados en el artículo 6, donde se concede la amnistía  a los delitos punibles de instigación pública; intimidación pública; instigación a delinquir; violencia o resistencia a la autoridad; desobediencia a la autoridad; obstaculización de la vía pública; daños a la propiedad; incendio; fabricación, porte, detentación, suministro u ocultamiento de artefactos explosivos o incendiarios; ultraje a funcionario público; asociación para delinquir; agavillamiento; conspiración; traición a la patria; rebelión civil o militar; instigación a la rebelión civil o militar; insubordinación; faltas al decoro militar; ataque y ultraje al centinela”.

Igualmente se hace mención de momentos específicos en la historia venezolana en el presente siglo, al conceder la amnistia, en su artículo 10, a “las personas investigadas, imputadas, acusadas o condenadas por la comisión de los delitos o faltas vinculadas con los acontecimientos políticos y la alteración de la paz o del orden general establecidas y ocurridas entre el 11 y el 14 de abril de 2002”,  y a “las personas investigadas, imputadas, acusadas o condenadas por la comisión de los delitos o faltas directamente relacionadas con el llamado a huelga general o paro nacional, la cesación de labores u otras acciones similares realizadas con motivo del paro nacional y petrolero declarado y ejecutado desde los últimos meses del año 2002 y hasta los primeros meses del año 2003”

De igual forma, la presente ley otorga el perdón a las faltas hechas contra la administración de los bienes públicos, entendidos como hechos de corrupción, tipificados en el articulo 19, donde se concede la amnistía a “Los actos, hechos u omisiones relacionados con la administración financiera del Sector Público, ocurridos entre los años 1999 a 2015, en los cuales no haya habido recepción, apoderamiento o sustracción de bienes o fondos públicos en beneficio particular”

Al constatar los postulados que están sujetos a ser perdonados en la presente ley, constatamos las denuncias de diversos juristas y abogados constitucionalistas que esta ley pretende dar legalidad a hechos punibles, atentando contra el artículo 29 de la Constitución que establece que “Las acciones para sancionar los delitos de lesa humanidad, violaciones de derechos humanos y los crímenes de guerra son imprescriptibles. Las violaciones de derechos humanos y los delitos de lesa humanidad serán investigados y juzgados por los tribunales ordinarios. Dichos delitos quedan excluidos de los beneficios que puedan conllevar su impunidad, incluidos el indulto y la amnistía”, teniendo la presente ley parecido a la patente de corso que entregaba la corona inglesa en las épocas  de la colonia para que los piratas atacaran barcos enemigos con el beneplácito de la monarquía.

 En estos momentos la ley se encuentra aprobada en segunda discusión, por lo que necesita la revisión de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia y la firma del Ejecutivo para que pueda ser promulgada como ley de la Republica, los cuales podrán devolverla a la Asamblea para la revisión de los artículos que no sean combatibles con las leyes de la Nacion y los Acuerdos internacionales sobre Derechos Humanos.

Ganar Indulgencia con escapulario ajeno

Otra de las banderas legislativas que fue propuesta por el partido Primero Justica, bajo la figura del Coordinador General de dicho partido y jefe de la fracción de la Asamblea de la Mesa de la Unidad Democratica (MUD), Julio Borges, fue Ley De Otorgamiento De Títulos De Propiedad A Beneficiarios De La Gran Misión Vivienda Venezuela, ley que, según su exposición de motivos, la titularidad un mecanismo de apalancamiento para la inclusión social, financiera, el emprendimiento y la solidaridad intergeneracional”.

Resulta un poco irónico que al actual diputado de la Asamblea Nacional, quien en un pasado catalogaba esta Gran Misión, concebida en el año 2010 a raíz de las intensas lluvias que dejaron a cientos de personas damnificadas a nivel nacional, de “Misión Maqueta”, además de asegurar que la cantidad que se anunciaba era muy diferente a las que estaban construidas concretamente, ahora se encuentre manifestando la necesidad de otorgar un título de propiedad a los beneficiarios de este programa social iniciado bajo la tutela del presidente Hugo Chávez y continuado por el actual presidente Nicolás Maduro y que en la actualidad ha logrado la meta de 1.000.000 de casas y la cifra sigue en aumento.

Esta ley desconoce, en primer lugar, una realidad contemplada en la Ley Del Régimen De Propiedad De Las Viviendas De La Gran Misión Vivienda Venezuela, el cual contempla en su  Articulo 13 que “El Documento de Propiedad Familiar indicará, entre otros: Identificación del ente ejecutor y su representante, de la Unidad Familiar y de su representante, del Órgano Superior del Sistema Nacional de Vivienda y Hábitat, que actuará con carácter de observador, y del Banco o Institución Financiera que otorga el correspondiente financiamiento”, lo cual asegura la propiedad plena de la vivienda otorgada bajo ese régimen de viviendas y quienes aparecerán como adjudicatarios de dichos inmuebles; con esta ley la nueva Asamblea pretende sacar provecho político de una política habitacional puesta en marcha por el gobierno del presidente Chávez y de otorgar el beneplácito de las empresas Inmobiliarias que son quienes otorgan los títulos de propiedad contemplados en la ley presentada en la plenaria, además de asignar los montos de pago de dichas viviendas, que ya no estarían contemplados de acuerdo a los niveles socio-economicos del núcleo familiar, como lo establece la Ley Del Régimen De Propiedad De Las Viviendas De La Gran Misión Vivienda Venezuela, sino de acuerdo a los precios en el mercado de los inmuebles, lo cual crearía un desahucio masivo para aquellos que no puedan pagar los montos del mercado.
La ley se encuentra actualmente aprobada en primera discusión y se espera que se ponga en consulta popular de acuerdo a los estatutos de la Asamblea Nacional.

También se está montando dentro de la agenda el Proyecto de Ley de Bono de Alimentación y Medicamentos para Jubilados y Pensionados, la cual tiene como función, según el articulo 1 de esta ley complementar, a través de un bono, el ingreso mensual de los pensionados y jubilados del sector público y privado, con el fin de proteger su derecho a la alimentación y a la adquisición de medicinas”.
Esta ley se enmarca dentro de otro logro en materia de Seguridad Social por parte del Gobierno Nacional que ha sido la asignación de más de 3.000.000 de pensionados en estos 17 años del proceso revolucionario, reconociendo el alcance que ha tenido la atención hacia los adultos mayores en estos proceso, por lo que es otra ley que gana monto político ante otro logro ajeno.

Otro dato que es importante acotar sobre esta ley es que se podría convertir en una estafa legislativa ya que, dentro de sus postulados no se incluyo, a juicio del jefe de la fracción del partido de Gobierno, Héctor Rodríguez, un “artículo que genere el tributo a los contribuyentes especiales, aquellos que ganan más dinero, para recoger los 500 mil millones de bolívares que son necesarios para aplicar este bono de salud”, lo cual pondría en tela de juicio el pago oportuno de este bono que, aunque responde a un justo pedido por parte de los adultos mayores, al mismo tiempos e debe formular de manera responsable la ley para garantizar los medios para que el pago se haga efectivo y oportuno.

Lo que se espera

Con las ultimas discusión de leyes y proyectos de leyes, nos queda claro que sus intenciones, mas allá de recoger y buscar una solución optima y oportuna a la crisis económica que vivimos en la actualidad, lo cual quedo en evidencia al negar el decreto de Emergencia Económica en dos oportunidad cuando fue expuesto en  plenaria , lo que plantea en su agenda legislativa es cumplir con sus copartidarios al concederles el perdón de todos sus delitos en los últimos 17 años, así sean de corte penal o administrativo; y permitir a los empresarios obtener dividendos de las casas entregadas en revolución a través de los títulos de propiedad que amarran al titular a un tipo de pago que excede su nivel socio-económico estándar, por lo que la actual agenda mantiene una agenda que le da la espalada al pueblo Venezolano, donde cada ley se vuelve engañosa, con una redacción que deja muchos cabos sueltos y que termina dando beneficio a muy pocos mientras el pueblo exige medidas contundentes, reafirmando así el modelo político que defendió el siglo pasado el actual Presidente de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup: Garrote para el pueblo y Zanahoria para las elites.

lunes, 2 de mayo de 2016

¿Locos Nosotros?

Definimos locura como lo que se escapa de lo normal, la cordura en todo su apogeo; sin embargo tendríamos que preguntarnos a estas alturas de la humanidad ¿Que es lo normal?

Estamos en un mundo donde la locura no tiene que ser simplemente demencial; es mas, muchas sociedades que viven en la actualidad han caído en la espiral de la locura con corbata y lenguaje culto, llevando atrocidades a este mundo en nombre de Un Dios que, aunque no discrimina, lo usamos para discriminar a diestra y siniestra, o en nombre de un ideal que promueve la justicia y la igualdad, pero que quienes lo imponen llevan al traste cada máxima de su ideología.

El mundo ha enloquecido y nosotros nos hacemos los locos ante esta situación, buscándolos en los hospitales y manicomios, en vez de la religión y la politiquería. Debo ser muy enfático en la definición de locura, ya que la locura irreverente es buena porque es la madre de las grandes ideas, pero la demencia porque si es sadomasoquista, le gusta el sufrimiento y hacer sufrir a los demás, lo cual es el estigma oficial de los politiqueros de oficio.

No dejemos nuestra esencia, aunque nos llamen locos y nos aparten, no abandonemos la lucha por un mundo mejor, aunque nos traten de orates; ese tipo de epítetos de parte de esta sociedad de locos es mas bien un halago, saquemos a los locos y demos la fresca esencia de quienes conocemos al pueblo porque venimos de él, saquemos lo inicuo que nos tranca el paso, saquemos la basura para que nuestro hogar huela mejor y solo así daremos cuenta a los grandes locos de la historia, para que su lucha no sea en vano.

LEVANTEMONOS, LOCOS DEL MUNDO, ES TIEMPO DE REAVIVAR LA IZQUIERDA, AUNQUE NOS TILDEN DE LOCOS, LA HISTORIA NOS DARA LA RAZON




domingo, 3 de abril de 2016

Izquierdistas temblad, viva el Nihilismo

Puede sonar a consigna opositora y no duden que puede ser así, ya que la contundencia que puede llegar a tener si se entiende bien lo que significa esta corriente que tanto se parece a la actual cultura venezolana , la cual adolece de muchas formas pero que esta da una estocada de gran trascendencia en los venezolanos y crea un estigma social que podría convertirse tarde o temprano en un paradigma irreversible.

Partamos primero por definir el nihilismo: Es la corriente filosófica que sostiene la imposibilidad del conocimiento, y niega la existencia y el valor de todas las cosas. Esta corriente fue ampliamente discutida por Friederich Nietzsche como un grave mal que aquejaba a la época en que vivió y que, en la era moderna ha tenido picos importantes.

El ser nihilista se caracteriza por pretender la destrucción moral propia y, a través de ella, generalizar la destrucción de la sociedad, por lo que es incapaz de actuar en pro a ella o siquiera preocuparse por mejorar la sociedad, es un ser apolitico y apático ante la realidad y pretende naturalizar los aspectos negativos de una sociedad hasta tal grado que niega el éxito de cualquier acción que pretenda mejorar la sociedad, condenando al fracaso toda medida, siendo una proyección de su fracaso moral, en criollo, ni lava ni presta la batea y antes de prestarla la destruye por completo.

El primer fantasma del nihilismo se vivió al momento de la caída de la Unión Soviética, donde la izquierda mundial vio en esta situación al derrota de su modelo y entraron en un proceso de depresión que hizo que redujeran la defensa de su proyecto ideológico a los salones recónditos de las universidades y sus extensas bibliotecas, dejando la lucha directa o la critica social al considerarla inútil y poco a poco la izquierda tomo una breve pero devastadora hibernacion en la que cualquier intento de reconquista de la izquierda era negado por sus intelectuales, dejándose llevar por el aparente "éxito" del capitalismo como modelo económico-político que se etenizaria.

Mas directamente en el venezolano se vivió en los finales del siglo pasado, donde la gente de clase media era una masa apática que no tenia una visión ni proyección de futuro en el lugar que vivía y se preocupaba en lo mas mínimos en ser "alguien", se preocupaban solo en vivir sin mas, por lo que la política podía actuar a su antojo sin miedo a la represalia de la juventud, esta estaba dormida y el letargo no parecía tener final, claro que esto cambio con la llegada de la Revolución Bolivariana, ya se por la oportunidad de hacer un cambio importante en la sociedad venezolana o contradecirla por arruinar su status quo como clase media, la juventud vio en este proceso un renacimiento de su utilidad creadora, dejando atrás la autodestrucción moral que estábamos padeciendo.

Tristemente el fantasma del nihilismo ha resucitado, cual Jesús en Domingo de Resurrección, y afecta a la juventud de una forma mas sutil, pero con una contundencia superior a las experiencias del pasado; ya sea por naturalizar delitos y hechos punibles, eternizar los problemas al tenerlos como el status quo que es inamovible a pesar de ser dirigido por personas que de una u otra manera son prescindibles, peor que nosotros en muchos casos nos quedamos en la dialéctica y no actuamos, criticamos y no damos soluciones para cambiar los entramados que tanto daño nos hacen, somos parte del problema y no de la solución y eso solo perpetua un problema que con una conciencia y una cultura mas solida, podría ser paleada, pero lamentablemente nadie ve la cultura como la razón primigenia de nuestra debacle.

La raíz de nuestra sociedad es la familia, para nadie es un secreto esto, ya que de ella surgen todas las profesiones y las personas que dirigen los destinos de una nación en un futuro, lo que hacemos en la familia influirá tarde o temprano en nuestra localidad, en nuestra región y en nuestro país; sin embargo las familias venezolanas han sido visitadas también por el fantasma del nihilismo y el cuidado de los niños se hace de una manera somera, donde los valores y la moral son los grandes ausentes y en muchos casos se dejan a la deriva en un mundo que sabe absorber talentos y generar las peores pestes que surgen de las familias disfuncionales, como son el hampa, los corruptos y los individualistas; ya nadie se preocupa por las familias, ya nadie le importa lo que sucede abajo, todos creen que la solución surge desde arriba y esa es la peor falacia que puede existir, los cambios surgen de arriba hacia abajo, no al revés; las pirámides se construyen desde la base, sino se caen irremediablemente y si tenemos gente apática en lo político, en lo social y en lo cultural, nada cambiara; seguimos asignando culpas y lamentablemente no vemos la culpa propia, seguimos destruyendo a los demás y por tanto destruyendo a nosotros mismos, Tiemblen hombres de izquierda, el nihilismo ha llegado, alaben al Dios del Nihilismo que nos libra de culpas y manda el país a la mierda ya que nosotros somos una mierda, incapaz de producir soluciones.

¿De verdad queremos que esta corriente siga mellando al venezolano?

Yo en lo personal no lo quiero, pero empieza por reconocer a los nihilistas y tratar de que esa visión cambie

Revisate, tal vez tengas un nihilista adentro y aun no te das cuenta...

La manufactura de la izquierda

En nuestro país actualmente es difícil definir a ciencia cierta una ideología con la plenitud necesaria para que tenga una carga histórica y referencial irreversible y esto lamentablemente no es nuevo, ya que a lo largo de nuestra historia siempre hemos vivido una suerte de alienación de nuestros ideales desde factores políticos importantes, ya sea por gestas que vengan con el chovinismo revolucionario (Revolución Legalista, Revolución Liberal Restauradora), ya sea porque el presidente de turno busca moldear el país de acuerdo a su personalidad o gustos (Antonio Guzmán Blanco, Juan Vicente Gómez) o simplemente porque los partidos se ha dedicado mas a hacer populismo y demagogia que hacer política o formar conciencia (Las juntas de gobierno y el puntofijismo), pero ninguno se fija en la idea, en la teoría, explicar con profundidad y sin rodeos como se deben gestar los modelos contrahegemonicos desde nuestra realidad y nuestra identidad y esto es una falta muy grave, y que al no saber cómo estructurar coherentemente un modelo de gobierno, este puede fragmentarse en múltiples interpretaciones que se alejan de la visión original.

En el caso propio sucede con el modelo socialista que se esta implementando en el país, el cual, a pesar de que en la teoría y en la praxis tengan una base muy solida conformada a mediano y largo plazo, poco o nada sabemos de cómo llevar este modelo a la practica cotidiana, lo asociamos únicamente a un estilo político jerárquico y no a un estilo de vida que podría subvertir la lógica de la globalización del estilo único y estandarizado de la política que impera en nuestro mundo y que gestaría el “hombre nuevo” del que hablaba el Che Guevara.

Ya partiendo de lo anterior mencionado, veríamos con suma tranquilidad que nuestro modelo es visto mas en una pancarta, un slogan o un sufijo que a veces puede rayar en lo chocante (panadería socialista, arepera socialista, farmacia socialista) que como un modo de hacer política social que influya en nuestra cultura, no sabemos a plenitud como es el sujeto socialista, pero si sabemos usarlo como carga electoral, lo cual nos da una victoria muy mellada ya que no impactamos con amplia envergadura en la conciencia, sino a nivel visual.

Este desconocimiento hace que salgan muchas versiones, algunas contradictorias y otras acomodaticias, del concepto y creamos en serie sujetos que defienden “su “ visión de socialismo a capa y espada, aun cuando solo lo hagamos para tener un impacto populista o simplemente para aspirar cargos públicos, en ambos casos desdibujamos el socialismo y con ello la izquierda en nuestro país.

Detenernos y revisar nuestro accionar y determinar si en la práctica hacemos lo que en la teoría manifestamos sería lo ideal, pero yo me iría incluso más profundo, si no entendemos o interiorizamos lo que tanto proferimos en discursos llenos de la mejor intención y la mejor preparación, no podemos llevarlo a nuestro quehacer cotidiano, no lo asumimos como propio y termina siendo simplemente socialismo y no “nuestro socialismo”.

Sin cultura y sin conciencia, la manufactura seguirá su curso, creando personas que saben vociferar y dar discursos muy buenos, pero que sus acciones trastocan todo lo que pregonan, si no cultivamos el pensamiento critico y la lectura de nuestra ideología, seguiremos pensando que estamos de parte de un ideal sin practicarlo realmente. La izquierda no debe convertirse en una fabrica de chovinistas y populistas, sino debe ser cuna de intelectuales, políticos, pensadores, cultores, sociólogos, economistas y muchas otras ramas que favorecen en la consolidación de una revolución, si esto no es así, es difícil considerarla izquierda.

Leamos, interpretemos, revisemos, rectifiquemos, hagamos critica y autocritica, comencemos a discernir de lo que creemos y pensamos, para que así dejemos de ser socialistas solo de labios y palabras, sino que nuestro eficiente y eficaz accionar y actuar de cada día se vuelva nuestra autentica impronta de la izquierda

TRES R AL CUADRADO

COMUNA O NADA

CHAVEZ VIVE CAMARADAS

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El fin de la historia 2.0

La realidad que estamos viviendo en nuestra América en estos momentos es compleja, mírese por donde se le mire, el giro a la izquierda que se dio en América Latina en la década pasada parece por un azar pavoroso revertirse lentamente y dando pie al resurgimiento del neoliberalismo y la derecha como opción de gobierno, lo cual debe ser motivo de preocupación para todos los latinoamericanos, conociendo nuestra verdad histórica y las luchas de nuestros antepasados por una patria libre.

El entorno esta tan complejo en los últimos 10 años con este retruque y las razones tan disimiles que tendría material para una tesis: dos presidentes que fueron sacados a través de un golpe interno con carencia de toda moral y ética hacia sus electores y el afectado, como los son Manuel Zelaya y Fernando Lugo, expresidentes de Honduras y Paraguay respectivamente; dos presidentes que llegaron a sus investiduras con las banderas de la izquierda y que sus políticas y accionar no tienen nada que envidiarle a los gobiernos derechistas, como son Ollanta Humala y Michelle Bachelet, presidentes de Perú y Chile, teniendo niveles de aceptación depauperados en comparación con su ingreso a la presidencia; también contar las derrotas electorales importantes, en Venezuela la izquierda perdió el Poder Legislativo en unos comicios contra una coalición derechista de partidos políticos con colores y pensamientos tan distintos como una bolsa de confeti ideológico; la perdida de la presidencia de Argentina a manos del empresario Mauricio Macri, el cual en su poco tiempo de gestión ha destruido los logros facticos y sociales del Kichnerismo; la derrota en el referendum por la reforma constitucional en Bolivia, lo cual impediría al presidente Evo Morales reelegirse de su cargo; esto sin contar los casos de corrupción en Brasil con la empresa estatal petrolera PetroBras, el cual se pretende culpabilizar o relacionar a la actual presidenta Dilma Rousseff y al ex-presidente Luis Ignacio Lula Da Silva, el cual podría tener aspiraciones presidenciales en el próximo periodo; esto sin contar los presidentes que han mantenido siempre una línea derechista y que entorpecen con sus medidas el desenvolvimiento pleno de sus habitantes y el país en general, como los casos de Juan Manuel Santos en Colombia y Enrique Peña Nieto en México.

Todo esto representa un panorama muy difícil para nuestro continente, donde este giro de 180° a la inversa ya ha cobrado victimas, como los 43 de Ayotzinapa que mantienen en vilo al pueblo mexicano, los 43 muertos de las guarimbas en Venezuela a raíz del llamado a la salida violenta e inconstitucional por parte del dirigente Leopoldo López, el encarcelamiento de la dirigente indígena Milagros Sala en Argentina sin razones que vayan mas allá de lo político y el vil asesinato de la activista hondureña Berta Cáceres en condiciones terribles. Tal parece que estamos reviviendo sucesos donde la izquierda se esta clandestinizando o estando en el poder se han burocratizado o depauperado, lo cual nos vuelve víctimas y victimarios, dando pie al regreso de lo que juramos que no volverían; quienes no aprenden de la historia están condenados a repetirla.

La izquierda está sufriendo un golpe parecido al que sufrió a finales del siglo pasado con la caída de la U.R.S.S, a lo cual salieron los teóricos intelectualoides a anunciar con sus mandíbulas pronunciadas el fin de las ideologías y con ello el fin de la historia, lo cual establecería la “democracia occidental”# como única, eterna y globalizada.

Esta mentira cayo fácilmente ante el surgimiento de los gobiernos progresistas en América Latina, lo cual dio un duro revés a las pretensiones del norte de querer usurpar nuestros recurso y nuestras tierras como se ha hecho en las de 500 años. Sin embargo, la actualidad ha producido un horizonte muy incierto con la izquierda latinoamericana, situación que podría condenar nuevamente a nuestras tierras a ser colonia gringa y todo lo que eso significaría para nuestra población

La izquierda política me atrevería a decir que es como la energía, ni se crea ni se destruye, sino que se transforma, mientras haya injusticia en el mundo la izquierda no morirá, pero también tenemos que revisar que estamos haciendo, que no hicimos y que dejamos de hacer para que la izquierda se vea amenazada en nuestro continente y hacer las transformaciones y rectificaciones necesarias para reimpulsar nuestros modelos en Latinoamérica.

El mundo ha cambiado, el BRICS, las potencias emergente Euroasiáticas y los cambios políticos que se están gestando en Europa así lo demuestran; nosotros, los que destruimos el mito del fin de la historia, no podemos permitir que se imponga como realidad nuevamente, no dejemos que las luchas de siglos sean en vano, que la muerte de mártires hayan sido en vano, que las luchas no tengan valor; compañeros, tomemos con orgullo las banderas de la historia y la izquierda y no permitamos una nueva Operación Cóndor en nuestras tierras

AMÉRICA UNIDA, JAMAS SERA VENCIDA

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¿Ser Venezolano?

Esta pregunta es y será un complejo axioma en la mente de cualquiera que haga estudios o análisis tanto sociológicos, culturales e identitarios; ya que la respuestas nos condiciona, ideológica y socialmente, a revisarnos tanto individual como colectivamente sobre que significa ser venezolano, haciéndonos ver que esto va mas allá de nuestro gentilicio, nuestra comida e inclusive nuestras costumbres; en realidad tiene más que ver con nuestra cultura, de nuestra forma de actuar ante las situaciones de la vida cotidiana y como nuestra identidad era compaginada con nuestra cultura sin caer en chovinismos.

Pero la pregunta es ¿nuestra cultura es verdaderamente venezolana?, veamos:

Desde la conquista hasta nuestros días, los venezolanos nos han impuesto, para bien o para mal, un modelo de cultura, sociedad y conciencia que se deslindaba completamente de nuestro gentilicio u orígenes étnicos; primero fueron los españoles, que fue el primer golpe cultural que pulverizo, tanto física como espiritualmente, a nuestros pueblos originarios casi por completo; después de la Independencia fueron los mantuanos, que amoldaron esa conquista a los interesas de los terratenientes y aristócratas nacionales, renegando profundamente a quienes vivían en el campo del quehacer político y social de la nación, lo cual explica como Boves tuvo éxito en su cruzada de lado con los campesinos.

Luego de culminada la Guerra Federal, vinieron los tres periodos del “Ilustre Americano”, Antonio Guzmán Blanco quien, obliviado por el encanto de Europa, fue “afrancesando” la arquitectura y cultura venezolana, lo cual fue formando en esencia las primeras clases sociales signadas por la visión Europea de la sociedad en contraposición al día a día del venezolano que aun en su mayoría eran campechanos y la capital se empeñaba en generalizar el modelo parisino de cultura en nuestro país.

Después vino otro quiebre que fue la dictadura de Juan Vicente Gómez, la cual no solo llevo a un atraso del Pais con respecto al resto del mundo, sino que también, al descubrir el potencial petrolero de nuestro país, más gente decidió abandonar los campo y se fueron a las ciudades donde habían yacimientos petroleros, lo cual hizo que el venezolano diera un giro de 180° en torno a su cultura, ya no serian los europeos sino los gringos que impondrían su agenda cultural de manera hegemónica, ya que con las compañías petroleras, vendría el “progresos”, que no era más que llevar los patrones de conducta y consumo a nuestra nación, creando un experimento fallido del “American Way of Life”.

Con la llegada de Pérez Jiménez, el nacionalismo tuvo un norte que lamentablemente fue efímero, tanto en la infraestructura como en la cultura identitaria, sin embargo fue derrocado para que surgiera el bipartidismo Adeco-Copeyano que daría la estocada final a la “cultura venezolana”

Teniéndolos como modelos de democracia, los adecos tuvieron el hegemonía en sus gobiernos, incluso cuando le dieron el “paso a los verdes, defiendo en su comportamiento, sus acciones y su forma de hacer política, una visión distorsionada de la democracia, pero que era complaciente con las trasnacionales, lo cual, sumado al influjo de los medios como actores políticos, dio a los venezolanos una saturación de una cultura de consumo e idiotizacion tan grande y aberrante, que surgieron los sifrinos y los nihilistas como el clímax de la destrucción del “yo” como sujeto proactivo y devenido en una masa sumisa, apática y banal que se preocupa por lo superficial o por el parecer que tener identidad o siquiera un sentido de pertenencia con su país.

Esta rémora es tan grande, que ha sido imposible eliminarla eficazmente, en estos 17 años esa rémora cultural ha influido en hitos importantes de la contrarrevolución como el golpe de 2002, el sabotaje petrolero y empresarial de 2003, las guarimbas y el revocatorio en 2004 y 2007, el intento de magnicidio de 2005, la campaña mediática y social contra nuestra identidad, el desconocernos por razones étnicas, raciales o clases sociales; el racismo, el endorracismo y el esnobismo; el sensacionalismo y morbo durante la enfermedad y muerte de Chávez en 2012 y 2013, eso sin contar la manipulación mediática que acrecienta los problemas existentes, haciéndole creer al ciudadano común que cualquier decisión que tomemos será inútil o insuficiente.

Ahora el posmodernismo ha resucitado y con la nueva Asamblea el culto al modelo bravucón y petulante de la democracia por parte de la juventud venezolana se hace mas vigente, al ser incapaz de discernir, analizar o pensar con mente fría las decisiones tan aberrantes que toma el nuevo ente Legislativo, dándole el “aura protectora” de “democracia verdadera” por parte de “la generación de los pendejos” donde más vale el que grita o vocifera que el que razona; el proyecto de ley de amnistía y la entrega de la memoria y cuenta del gabinete ministerial son ejemplos del circo romano que se instalo en el Capitolio Nacional.

La Rémora o muere o nos termina de chupar la sangre, la cultura la debemos formar, no para ser alternativos, sino para hegemonizar, como diría Gramsci, usando sus herramientas y métodos, pero sin perder nuestro sentido e identidad, para así hacer frente a la creciente generación esnobista y así poder responder sin estigmas ni paradigmas

¿Qué es ser venezolano?

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